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Las vitaminas son nutrientes clave, tales como la vitamina A, C y E, que el cuerpo necesita en cantidades pequeñas para crecer y mantenerse fuerte. La mayoría puede encontrarse de forma natural en los alimentos. También hay complementos (suplementos) que se venden en forma de bebidas nutricionales o pastillas. Los minerales son nutrientes que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para ayudarlo a funcionar adecuadamente y a mantenerse fuerte. Ejemplos de ellos son el hierro, calcio, potasio y sodio.
Las vitaminas y los minerales son necesarias para el crecimiento y desarrollo adecuado. Además permiten que su cuerpo utilice la energía (calorías) proporcionada por los alimentos.
Una persona cuya alimentación está equilibrada con suficientes calorías y proteínas generalmente obtiene suficientes vitaminas y minerales. Pero puede ser difícil comer una dieta balanceada al estar recibiendo un tratamiento contra el cáncer, especialmente si los efectos secundarios que surgen perduran por periodos prolongados. En este caso, su médico o dietista le podría sugerir un multivitamínico o un suplemento (o complemento) mineral diariamente.
Si está considerando tomar alguna vitamina o suplemento, asegúrese de hablarlo con su doctor primero. Algunas personas con cáncer toman grandes cantidades de vitaminas, minerales y otros complementos nutritivos en busca de estimular su sistema inmunitario, o incluso para destruir las células cancerosas. Pero algunas de estas sustancias pueden ser perjudiciales, especialmente cuando se toman en grandes dosis. De hecho, algunas vitaminas y minerales en grandes dosis puede que hagan que la quimioterapia y radioterapia sean menos efectivas.
Durante el tratamiento, puede que sea mejor escoger uno que no contenga más del suministro diario de todos los nutrientes, y que no tenga hierro, salvo que su doct
or considere que necesite hierro. Una vez más, hable de esto con su doctor primero.
Antioxidantes
Antioxidantes
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Los antioxidantes incluyen sustancias como la
vitamina A, C y E, selenio y algunas enzimas que absorben y se adhieren a los radicales libres para evitar que ataquen a las células normales (los radicales libres son compuestos libres de oxígeno altamente reactivos creados por las sustancias derivados producidas por las funciones corporales. Pueden dañar células de proteínas y enzimas importantes y hasta pueden causar daños al ADN, lo cual puede generar cáncer).
Los antioxidantes se encuentran en los alimentos que comemos y los suplementos que tomamos. Los antioxidantes pueden prevenir cientos de enfermedades. No hay dos antioxidantes exactamente iguales, cada uno actúa específicamente en diferentes tejidos del cuerpo.
Si usted quiere tomar más antioxidantes, los expertos en salud recomiendan comer una variedad de frutas y verduras que contengan una buena fuente de antioxidantes. Por lo general, no se recomienda tomar grandes dosis de complementos antioxidantes mientras se está recibiendo quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico para determinar el mejor momento para tomar complementos antioxidantes.
Los radicales libres son los responsables de los procesos de envejecimiento, degeneración y muerte celular. Los radicales libres se liberan en los procesos metabólicos naturales de nuestro organismo, son moléculas que pierden un electrón y viajan por nuestro organismo reaccionando con otras moléculas y “robándoles” el electrón que les falta, convirtiendo así a esta en otro radical libre. La capacidad de reaccionar los radicales libres con cualquier molécula es muy alta, provocando un gran daño en las membranas celulares.
Los radicales libres no son malos en sí, nuestro cuerpo los crea en cantidades muy bajas, para combatir frente a agentes patógenos como bacterias y virus, y se pueden neutralizar mediante enzimas (catalasa, superóxido dismutasa, etc) en nuestro organismo. Estas reacciones son necesarias en nuestro cuerpo y para nuestra salud.
Los antioxidantes se encuentran en los alimentos que comemos y los suplementos que tomamos. Los antioxidantes pueden prevenir cientos de enfermedades. No hay dos antioxidantes exactamente iguales, cada uno actúa específicamente en diferentes tejidos del cuerpo.
Si usted quiere tomar más antioxidantes, los expertos en salud recomiendan comer una variedad de frutas y verduras que contengan una buena fuente de antioxidantes. Por lo general, no se recomienda tomar grandes dosis de complementos antioxidantes mientras se está recibiendo quimioterapia o radioterapia. Hable con su médico para determinar el mejor momento para tomar complementos antioxidantes.
Los radicales libres son los responsables de los procesos de envejecimiento, degeneración y muerte celular. Los radicales libres se liberan en los procesos metabólicos naturales de nuestro organismo, son moléculas que pierden un electrón y viajan por nuestro organismo reaccionando con otras moléculas y “robándoles” el electrón que les falta, convirtiendo así a esta en otro radical libre. La capacidad de reaccionar los radicales libres con cualquier molécula es muy alta, provocando un gran daño en las membranas celulares.
Los radicales libres no son malos en sí, nuestro cuerpo los crea en cantidades muy bajas, para combatir frente a agentes patógenos como bacterias y virus, y se pueden neutralizar mediante enzimas (catalasa, superóxido dismutasa, etc) en nuestro organismo. Estas reacciones son necesarias en nuestro cuerpo y para nuestra salud.
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